De hecho, lo más interesante del panorama nacional es el documental La voz quebrada, que se suma a la nunca suficiente reivindicación de Lorca, esta vez centrándose en su relación sentimental con Juan Ramírez de Lucas. También tenemos la comedia romántica de enredos La maleta, con Lucía Caraballo y Alejandro Speitzer, y el debut del actor Jaime Lorente como director y guionista, El mal hijo, con el buen criterio de conceder el protagonismo a Susi Sánchez como una abuela que debe criar en un entorno rural a su nieto tras la desaparición de su padre.
Tres son también las propuestas internacionales, empezando por la polaca Chopin, biopic del célebre compositor, y siguiendo por la finlandesa Nightborn, cinta de terror protagonizada por Rupert Grint, el Ron de la saga Harry Potter, aquí como miembro de una pareja inglesa que se traslada a los bosques de Finlandia para criar a su recién nacido, cuyo comportamiento es cada día más extraño. Y de Japón nos llega Kakeru (Sheep in the box), con una idea más propia de la serie Black mirror: una pareja que acaba de perder a su hijo acoge a un niño humanoide creado a su imagen con inteligencia artificial.
Acabamos en los USA, que nos traen hasta cuatro novedades, como la nueva traslación a la gran pantalla del videojuego Street Fighter y dos propuestas de terror: Whalefall, donde el protagonista queda atrapado... dentro de una ballena, y Boiúna: La leyenda del Amazonas, con otro bicho aterrador.
Pero como decía al principio, me quedo con La invitación, la nueva versión del Sentimental de Cesc Gay a cargo de Olivia Wilde, que opta por una comedia teatral de cuatro personajes tras su más ambiciosa No te preocupes, cariño. Recordemos que en la película original una pareja encarnada por Javier Cámara y la argentina Griselda Siciliani invitaba a cenar a otra pareja de vecinos, formada por Belén Cuesta y Antonio San Juan, para quejarse de los ruidos que estos hacían al practicar sexo. Aquí cambiamos a los dos primeros por la propia Wilde y Seth Rogen, y a los vecinos por Edward Norton y Penélope Cruz, por lo que la directora parece haber acertado al menos con el casting.




