Tenemos la comedia romántica de enredos Ni contigo ni sin mí, con rostros populares como Gorka Otxoa, Adrián Lastra o Manuela Valls, con guion y dirección de María Ruiz, y la más experimental Apuntes para una ficción consentida, escrita y dirigida por Ana Serret, que sigue a una actriz suiza perdida en Madrid.
Dos son también las novedades que nos llegan desde México, El Guardián, en la que un hombre acepta un trabajo de limpiador de playas para tratar de regresar a los USA, de donde fue deportado, y En el camino, road movie en la que seguimos a un chapero que convence a un camionero para llevarle por el norte de México.
De Reino Unido nos llega el thriller carcelario Hombres de acero, y el resto de propuestas tienen ya el sello norteamericano, como Posesión infernal: En llamas, la nueva entrega de la popular saga de terror creada por Sam Raimi, ahora en manos de Sébastien Vanicek, y Omaha, otra road movie, en este caso con un padre y sus dos hijos pequeños que viajan por Estados Unidos para iniciar una nueva vida.
Pero la película de la semana no podía ser otra que La Odisea de Christopher Nolan. Convertido desde hace años en el mejor director norteamericano de su generación, y tras arrasar en los Oscar con Oppenheimer, el cineasta afronta su obra más ambiciosa (y eso ya es decir), nada menos que adaptando los célebres versos de Homero que cuentan la mayor aventura de todos los tiempos. El cine de romanos vuelve a la gran pantalla como no lo hacía desde Troya (2004), film que por lo visto Nolan se quedó con las ganas de dirigir. El director ha filmado la epopeya en IMAX y 70 mm, prescindiendo de efectos visuales, y ha contado con un reparto de auténtico lujo en el que encontramos a habituales como Matt Damon (Ulises, aquí Odiseo), Anne Hathaway (Penélope) o Robert Pattinson, junto a otros como Charlize Theron, Zendaya, Samantha Morton o Tom Holland (Telémaco). Sin duda, si una película vale la pena pagar la entrada, es esta. Tres horas de la mayor aventura.




