Empezamos en los USA con dos propuestas interesantes, La otra madre, cinta de terror a mayor gloria de Jessica Chastain, y sobre todo El precio de la red, especie de secuela de La red social de nuevo a cargo de Aaron Sorkin, con Jeremy Allen White y Jeremy Strong entre su reparto y un salto de 20 años a partir la creación de Facebook para centrarse ahora en las investigaciones periodísticas y demandas judiciales que expusieron sus peligros sociales.
Sin dejar el ámbito anglosajón nos vamos a Reino Unido con dos novedades diametralmente opuestas, la cinta de fantasía familiar El árbol muy muy lejano, con Andrew Garfield y Claire Foy, y el documental Naza, rodado de noche en los tejados de Tel Aviv, que expone el asesinato en masa de civiles palestinos en Gaza por parte de tropas de Israel.
Dos son también las apuestas galas, la película de animación Mascotas al rescate y La vida de una mujer, que muestra cómo cambia la vida de su protagonista al enamorarse de otra mujer.
Desde Dinamarca nos llega lo último del cineasta Nicolas Winding Refn, Her private hell, mezcla de terror y ciencia ficción, influida al parecer por la reciente experiencia del director, que estuvo clínicamente muerto 25 minutos. Y también tenemos la mexicana Ceniza en la boca, en la que Diego Luna adapta la novela de Brenda Navarro sobre una joven inmigrante que trata de tener una vida digna en Barcelona.
Acabamos en casa con triple ración. Tenemos las comedias Escape Room 2, en la que los personajes interpretados por Joel Joan, Iván Massagué, Mònica Pérez y Paula Vivas vuelven a encontrarse con una atracción terrorífica, y Arriba Tutto, vehículo de lucimiento para José Mota, delante y detrás de las cámaras, que parece querer su propio La vida es bella, aunque aquí él es la versión adulta de un niño a quien su padre (un Karra Elejalde que vuelve a estar en todas) trató de inculcar el sentido maravilloso de la vida... pero él lo olvidó.
Y me quedo con Las ciegas hormigas, otra buena muestra del momento dulce que vive el cine vasco, con Igor Legarreta adaptando el premio Nadal de Ramiro Pinilla que nos lleva a 1930, cuando en medio de un fuerte temporal un barco inglés naufraga en la costa de Vizcaya, dejando un reguero de carbón. Protagonismo para Urko Olazabal, Itziar Ituño y Carles Santos en un film rodado en euskera y donde un cabeza de familia arrastra a los suyos a un temporal infernal para hacerse con el carbón, dando paso después a un desarrollo propio del western.




