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jueves, 7 de agosto de 2014

Más vale tarde... lo mejor del 2013

Vale, lo admito, repasar a estas alturas del 2014 lo mejor del pasado año queda un poco desubicado... pero es lo que hay.  Ya estamos tardando...

CINE

CINE ESPAÑOL: Pues en el 2013 me limité a mantener mi -escasa- cuota anual de cine español, dos películas al año, con la última ganadora de los Goya, la original Blancanieves muda y en blanco y negro, y Los últimos días, buen ejemplo de un cine más comercial y anglosajón, con resultados más que dignos.

CINE USA: Lincoln, infinitamente superior a la estimable pero sobrevalorada Argo, fue de lejos lo mejor de un año en el que Hollywood se volcó más que nunca en el cine de palomitas. Lo que no tengo muy claro es donde encaja El atlas de las nubes, la última y revolucionaria propuesta de los Wachowski, sin duda una de las mejores películas del año, que pasó demasiado desapercibida.

CINE PALOMITERO: Con Peter Jackson como rey indiscutible, gracias a las dos primeras entregas de su estirado pero muy disfrutable El hobbit, el género decepcionó en el periodo estival, donde quedaron muy lejos de sus expectativas títulos tan esperados como el nuevo Superman, World War Z o Elysium. Apenas se salvaron de la quema el segundo Star Trek de Abrams, con su remake inconfeso de La ira de Khan, y la otra gran joya del género que ha dado el 2013: El llanero solitario, tan barroca como llena de aciertos. La otra noche pude revisitar la soberbia Toy Story 3, y el western de Verbinski es como todo el prólogo de la cinta animada, o, para qué engañarnos, como su anterior Rango. Por otra parte, la ciencia ficción ha sido la reina indiscutible del último año, con las más que estimables adaptaciones de El juego de Ender y Los juegos del hambre: En llamas, Gravity –otra sobrevalorada- y Oblivion, con Cruise en plena forma. Y no nos olvidamos del superhéroe del año, Iron Man, aunque su tercera entrega ya apuntara síntomas de cansancio.

EN CASA

CINE ESPAÑOL: Mucho más cine español en la pequeña pantalla, con una de las últimas triunfadoras de los Goya, la cruda Pa negre, como joya absoluta, junto a otra cinta sin delicadezas, Carancho, con Ricardo Darín de nuevo impecable en esta denuncia del sucio negocio que surgió en Argentina alrededor de las víctimas de accidentes de tráfico.

CINE USA: Dos películas destacan entre el cine de Hollywood que he visto este año por la tele: la clásica Robin y Marian, una auténtica delicia con Sean Connery y Audrey Hepburn como las versiones maduras de los míticos personajes, ya en su última aventura, y la más actual El árbol de la vida, con Terrence Malick, Brad Pitt y JessicaChastain mostrándonos el sentido de la vida… aunque ciertos delirios le resten algo de fuerza. También fue el año de George Clooney, magistral como director en la política, y sobre todo periodística Los idus de marzo, y como actor en Los descendientes, nuevo regalo de Alexander Payne, aunque el actor patinase en la fallida The american. Y no me olvido de La sombra del poder, con Russell Crowe comiéndose con patatas a Ben Affleck en el remake de la miniserie de la BBC, también con mucha política y periodismo. Pero si hablamos de comedia, ahí Woody Allen sigue siendo el rey, ya sea como director en A Roma con amor, o como intérprete en la jocosa Cachitos picantes de Alfonso Arau. Aunque si hablamos de comedia gamberra, o no tanto, la reina fue Emma Stone, con Zombieland y sobre todo Rumores y mentiras. Por último, una de cal y una de arena en los remakes: Déjame entrar superó al original, y eso que era difícil, mientras que El turista no igualó a Anthony Zimmer. Y es que Sophie Marceau es mucha Sophie Marceau... aunque el remake tuviese a Angelina Jolie.

CINE PALOMITERO: La joya del año fue Looper, ciencia ficción y mucho más. También funcionaron a la perfección como piezas de entretenimiento, y casi de relojería, el adiós de Tony Scott, Imparable, junto a su inseparable Denzel Washington, y la eficaz Man on the edge.

ANIMACIÓN: Pobre balance el de este año, en el que únicamente cabe reseñar Enredados, nueva versión de Rapunzel a cargo de Disney, llena de encanto y buen humor. Ñoñería, solo la justa.

OTRAS CINEMATOGRAFÍAS: Dejando de lado que en realidad fuimos nosotros, o más bien Mediapro, quien pagó A Roma con amor, Michael Haneke dio toda una lección de cine con La cinta blanca, lo mismo que hicieron los británicos con El topo, espionaje en plena guerra fría con un reparto (y un Gary Oldman) de lujo, mientras demostraban que también saben reírse con la deportiva Corredor de fondo, con Simon Pegg en su salsa. Y también descubrí Good morning, Babilonia, toda una lección de cine en el cine.


OTRAS FILIAS

SERIES: Gran año de series el 2013, en cantidad y en calidad. Empezando por las novedades, sin duda fue el año de Homeland, dado que encadené las tres primeras temporadas, una trilogía con dos primeros capítulos extraordinarios y un tercero en el que al menos mantuvieron el nivel, con un Saúl espectacular, aunque yo soy de los que hubieran cerrado la historia al final de la segunda temporada. Por cierto, mientras Homeland 3 languidecía, The Americans se convirtió en toda una revelación con el mejor regreso posible a la guerra fría. Otro hallazgo fue el Sherlock de la BBC, con una prometedora primera temporada y aún mejor la segunda (si exceptuamos la aburrida versión de El sabueso de los Baskerville). Ojo, tampoco se queda manca la versión USA, Elementary, en la que la versión femenina de Watson resulta un hallazgo (magnífica Lucy Liu), y resultan imprescindibles los cuatro últimos capítulos, con la entrada en acción de Moriarty. Y no me olvido de Boardwalk Empire, con Scorsese poniendo en marcha, más que una serie, cine de gangsters de primera con un Steve Buscemi superlativo.

Y dejando de lado las novedades, The Killing fue otra que mantuvo el tipo en su segunda temporada tras el inesperado giro final de la primera, aunque al igual que la segunda entrega de Juego de Tronos no estuvo a la altura de su predecesora. Con más temporadas a sus espaldas, Fringe y Dr. Who, en ambos casos con su cuarta entrega (cada uno va a su ritmo), demostraron que siguen siendo las reinas de la ciencia ficción… mientras The walking dead seguía superándose en su tercer año. Eso sí, la reina en cuanto a capítulos fue Smallville, ya que me zampé las seis primeras temporadas para ver cómo la serie pasaba de un flojo inicio a una etapa un tanto más digna, sin duda a la espera de lo mejor.


LIBROS: El año, literariamente hablando, empezó mal, con El cementerio de Praga y Madera de Boj, dos auténticos despropósitos a cargo de Umberto Eco y Camilo José Cela, y tampoco se cerró demasiado bien con El club Dante, demasiado lento y aburrido para mi gusto. El 2013 lo recordaré por el verano en que llegué al final (es un decir) de La torre oscura de Stephen King, tras haber disfrutado cada paso de Rolando hacia su objetivo. Y a destacar también las Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar, y el Mecanoscrit del segon origen de Manuel de Pedrolo, dos obras cargadas de humanidad.

miércoles, 2 de enero de 2013

Lo que nos dejó el 2012


Espero que haya ido bien el cambio de año. Por mi parte, empezamos el 2013 con el tradicional repaso a lo mejor del 2012. Vamos sin más dilación, y arrancamos con los estrenos cinematográficos del año:


CINE

CINE ESPAÑOL: Si incluimos la argentina Todos tenemos un plan, este año he visto tres cintas españolas, una más que el pasado año, algo es algo. Pero no ha sido la película protagonizada por Viggo Mortensen, un tanto decepcionante, lo más destacable, sino Eva, original propuesta de ciencia ficción a cargo de Kike Maíllo y protagonizada por Daniel Brühl, que hizo doblete en The Pelayos, una fresca mezcla de comedia, drama e intriga que funcionó bastante bien.

CINE USA: Sin discusión, en otro año de vacas flacas (hablamos de calidad) para Hollywood, Spielberg regresó a lo grande con War horse, recordando al mejor John Ford. A la espera de que el cineasta se supere de nuevo con Lincoln, cerramos el año con La vida de Pi, una fábula sobre la vida en la que Ang Lee muestra un buen pulso. Y si hablamos de comedias, Woody Allen reverdeció laureles con su mágica Medianoche en París, muy superior a la última ganadora del Oscar, The Artist.

CINE PALOMITERO: Ha sido sin duda el año de los superhéroes, con un empate técnico entre dos propuestas igualmente válidas: la oscuridad y realismo del cierre de la trilogía de Batman a cargo de Christopher Nolan, únicamente lastrada por las gigantescas expectativas tras las dos impresionantes primeras entregas, y la espectacularidad de Los Vengadores, puro cine de palomitas con un Joss Whedon sensacional a los mandos, que ha demostrado que la visión de Nolan no es la única posible. Con Spiderman regresando con un más que apreciable reboot y los Men in black manteniendo el humor desenfadado de siempre, el tercer puesto se lo ha llevado de calle John Carter, incomprendida adaptación de la obra de Burroughs, que Disney no ha sabido vender pero que sin duda ha sido, salvando las distancias, el Avatar del 2012, puro espectáculo de aventuras para todas las edades, con sus dosis idóneas de humor y drama. Del resto de blockbusters, Los juegos del hambre se defendió bastante bien, lo mismo que el reboot, sin novedad alguna, de Bourne. Bond también salió airoso de su 50 aniversario, si olvidamos que Skyfall no es una película protagonizada por el agente 007 sino por Batman, y Ridley Scott, este sí, se hundió con todo el equipo con Prometheus, el despropósito del año.

ANIMACIÓN: Mucho me temo que la decepcionante secuela de Cars anunció en el 2011 un 2012 más bien flojo en cuanto a animación. Solo me arrastró al cine la cuarta entrega de Ice Age, que sirvió para dejar claro que harían bien en ir cerrando ya la saga, cuyos últimos capítulos son tan disfrutables como olvidables.


EN CASA

Seguimos con las películas que he visto por primera vez en televisión o vía dvd:

CINE ESPAÑOL: De lejos, Salvador, que aún tenía pendiente, fue lo mejor del año, junto a las lecciones interpretativas (y van) de Federico Luppi en la sobria El viento, Ricardo Darín en Un cuento chino (aunque no sea de lo mejor del argentino) y José Sacristán en Madrid, 1987, mano a mano aquí con una MaríaValverde que demuestra que es más que una cara bonita. Y para decepción, No habrá paz para los malvados: Buena factura y escasa originalidad.

CINE USA: Por una vez, la penúltima cosecha de Oscar hizo honor a su nombre: El discurso del rey, impecable aunque tal vez demasiado teatral, y The fighter, una historia hecha para gustar a los académicos, que lo tiene todo y un reparto que se sale. Para interpretación a recordar, la de Geoffrey Rush en Llámame Peter, ¿quién si no podía salir airoso del reto de encarnar a Peter Sellers? El western Sin piedad nos mostró a un John Cusack en plena forma, en un film sobre la ley y la justicia, y puestos a redescubrir clásicos, El león en invierno, apoteósico duelo entre Katherine Hepburn y Peter O’Toole (como siempre, ella se llevó el Oscar, él no), cuyo guión hubiera firmado Shakespeare. Por último, el documental Inside job, brutal exposición de cómo hemos llegado a la crisis actual… y cómo sus responsables siguen gobernando el mundo.

CINE PALOMITERO: Debe ser que para comer palomitas, nada como el cine, así que año flojo en casa. Tan solo destacan la cuarta entrega de Scream (de la que ya hablaremos), que mantiene las virtudes de la saga con bastante solvencia, y Kick Ass, salvaje parodia del cine de superhéroes. Ya puestos a hablar de comedias, Ted, sin tirar cohetes, aportó cierta frescura, con un punto de acidez.

ANIMACIÓN: La divertida Gru, mi villano favorito, se desmarcó de las habituales comedias dulzonas de animación, aportando originalidad y desparpajo. Pero lo mejor volvieron a ser las series de animación japonesa, como la extraordinaria saga de ciencia ficción Last Exile, y la revisión de todo un clásico, la fantasía medieval Record of Lodoss War.


OTRAS FILIAS

LIBROS: Sin duda, el libro del año fue It, la obra maestra por excelencia de Stephen King, relato definitivo sobre la amistad y el horror, imperdible.

COMICS: Por lo que respecta al noveno arte, lo más destacado fue el desenlace de dos series que he seguido durante unos cuantos años: 20th Century Boys, que sería la obra maestra del japonés Naoki Urasawa de no ser porque la precedió su portentoso Monster (imperdible), y que tiene bastantes puntos en común con It, con la historia de unos niños que juegan a idear un plan para destruir el mundo... que años después empieza a hacerse realidad punto por punto. La otra fue el Bone de Jeff Smith, una especie de cruce entre El señor de los anillos y el ratón Mickey (y es simplificar mucho), que presenta una escalada épica de principio a fin sin perder sus dosis de humor. Otro imperdible, y que sigue extrañándome que aún no haya sido llevado a la gran pantalla. También completé en el 2012 la más breve, pero igualmente impecable, Secret Warriors, soberbia actualización de las aventuras de Nick Furia, que deja absolutamente en nada la versión cinematográfica del personaje, por mucho Samuel L. Jackson. Soberbia trama de espías a cargo de Jonathan Hickman, uno de los grandes autores de Mavel en la actualidad. Y si hablamos de Marvel, Brian Michael Bendis dirigió una más que estimable Edad Heroica, lo que es igual, un año de series vengadoras entre Asedio y Fear Itself, penúltimas macrosagas de la casa. En DC, lo mejor de su Brightest Day fue el regreso de la Justice League de Booster Gold, enfrentada en Generation Lost a un temible enemigo al que nadie recuerda. Lucifer y The Walking Dead continuaron con un segundo año más que recomendable, volví a Neil Gaiman con Los Eternos, su homenaje a los personajes de Jack Kirby, y disfruté el primer año de Planetary, al final del cual las piezas empiezan a encajar y hay muchas, pero que muchas ganas de saber cómo sigue la cosa.


SERIES TV: Ha sido el año de la BBC, con la soberbia recreación de Sherlock en sus dos primeras temporadas, y los capítulos independientes de Black Mirror, a vueltas con ese espejo oscuro que es la televisión. Oscuras han sido también las mejores series USA: la terrorífica y casi surrealista American Horror Story, y la realista e implacable The killing. Juego de tronos, con su mundo de fantasía medieval que no tiene nada que envidiar a El señor de los anillos, y por fin propone algo distinto a la obra de Tolkien, completa el podio, sin olvidar la revisión de la primera temporada de Twin Peaks. Y en un año en el que Miénteme se despidió con una tercera temporada breve y un tanto decepcionante, David Tennant se entonó como Dr. Who en su segunda temporada, la tercera de la era moderna, y empalmé las temporadas 7 y 8 de Anatomía de Grey, que aguanta el tipo aunque lejos de su época de mayor gloria. Fringe, en su tercera temporada, por fin despegó con la colisión de los dos universos paralelos. Sigue siendo mi serie favorita ahora mismo, gracias a sus tres protagonistas. El año dio para mucho, y ahí están la revelación inesperada de Alphas, la mejor adaptación apócrifa de la Patrulla X; Érase una vez, con su reinterpretación, a veces inspirada, a veces ñoña, de los cuentos de hadas, y el potente western Hell on wheels. Alcatraz hizo aguas, y House se despidió en su octava temporada sin estridencias, pero dejando buen sabor. Tal vez Grey debería tomar nota.

En España acabaron Los protegidos, con una tercera temporada que desmereció de las anteriores, y Buenagente concluyó abruptamente en medio de la segunda temporada, pese a haber sido la mejor comedia televisiva desde Cuestión de sexo. Pero lo mejor del año, de lejos, fue Crematorio, con un inmenso Pepe Sancho y dejando patente que aquí se pueden hacer series de primera. Menos actual, pero igual de solvente, Guante blanco, si acaso demasiado breve, sorteó a la perfección la excesiva duración de las series españolas.

DISCOS: Kylie Minogue se superó a sí misma con Aphrodyte, su mejor disco, y una gira sencillamente espectacular, Les Folies. Neil Young dejó una nueva muestra de su perenne calidad en Chrome Dreams II y Keane nos dejó en Night Train un breve pero intenso aperitivo de lo que está por llegar.

TEATRO Y CONCIERTOS: No hay como el directo, y aunque hubo poco, fue extraordinario. Ver (y escuchar) los monólogos (nada que ver con El club de la comedia) de Rafael Álvarez El Brujo siempre es un placer, y El testigo, no fue una excepción. Y de inolvidable puede calificarse el concierto que se marcó en Castellón Loreena McKennitt para cerrar su última gira. No es lo mismo, vaya que no, pero en casa puede disfrutar con el inmenso recital que dio Adele en el Royal Albert Hall y con la revisión de Secret World, la última gran gira de Peter Gabriel. Sin olvidar el documental sobre lo que pudo haber sido la última gira de Michael Jackson: This is it.

domingo, 1 de abril de 2012

And the winner is... (again)


El pasado 27 de marzo cumplimos dos años de blog, así que para celebrarlo (más vale tarde que nunca), toca repasar lo mejor del 2011. Un año en el que, por diversos motivos, ví menos películas que de costumbre, y el nivel medio no fue precisamente demasiado alto.

CINE

Primero, los estrenos en pantalla grande:

CINE ESPAÑOL: ‘También la lluvia’. Gran trabajo de Iciar Bollaín, con un espléndido Luis Tosar, sobre la explotación de los pobres por los ricos (tema más de actualidad que nunca), ya sea en la época de Colón o en nuestro pasado más reciente. Y solo vi otra cinta española en el cine, la última de Almodóvar, ‘La piel que habito’, en la que el cineasta naufraga en las formas a la hora de abordar una potente historia. Como naufraga uno de los protagonistas (Banderas), todo lo contrario de Elena Anaya.

CINE USA: En un año flojo, pero flojo, se salvaron ‘Cisne negro’, con Aronofsky fusilando y llevando a su terreno el manga ‘Perfect blue’ con una excepcional Natalie Portman, y ‘Super 8’, el maravilloso tributo de JJAbrams a ‘ET’, que por desgracia apenas supera su condición de homenaje.

CINE PALOMITERO: Aquí la palma se la lleva, de lejos, el tito Cruise con su cuarta ‘Misión: Imposible’, que mantiene, y bien alto, el nivel de los mejores títulos de la saga. Y mención especial para ‘In time’, en la que Andrew Niccol tal vez falla al quedarse a medias entre el cine de acción puro y duro y la ciencia ficción de reflexión social.

DIBUJOS ANIMADOS: Si nos ponemos puristas, ‘Rango’, un original western protagonizado por un JohnnyDepp más ‘camaleónico’ que nunca. Y si aceptamos barco, el ‘Tintín’ de Spielberg, que ha convertido al héroe de Hergé en el nuevo Indiana Jones (gracias a Dios). Por lo demás, la secuela de ‘Kung fu Panda’ mantuvo el nivel, pero la de ‘Cars’ estuvo muy lejos de su predecesora.

3D: No vi ninguna, o sea que constatamos el final de un gran bluff cinematográfico.

EN CASA

Vamos con los estrenos en casita, vía tv o dvd.

CINE ESPAÑOL: ‘Hormigasen la boca’, soberbia muestra de cine negro a cargo de Mariano Barroso, con un formidable Eduard Fernández y una Ariadna Gil perfecta como mujer fatal. Y un clásico de Berlanga, ‘Los jueves, milagro’, que aún me faltaba por ver. Un pelín por debajo de ‘El verdugo’ o ‘Bienvenido, míster Marshall’, pero qué grande es Pepe Isbert!

CINE USA: Entre lo más destacable: ‘Interview’, duelo actoral entre Steve Buscemi (también director) ySienna Miller; ‘The road’, el viaje de un padre (Viggo Mortensen) y su hijo a través de un mundo sin esperanza; ‘The town’, buen segundo trabajo de BenAffleck tras las cámaras, quedándose muy cerca de ‘Heat’; y un clasicazo, ‘Elfantasma y la señora Muir’, en el que no nos extraña que hasta un fantasma (impecable Rex Harrison) se enamore de Gene Tierney.

OTRAS CINEMATOGRAFÍAS: La francesa ‘La clase’, por mostrarnos la realidad de las aulas actuales; la alemana ‘Deliciosa Martha’, por una agridulce comedia (más bien drama) entre fogones que nos hace enamorarnos aún más de Martina Gedeck; y el western australiano ‘La propuesta’, poderoso y devastador, a cargo del también director de 'The road', John Hillcoat.

CINE PALOMITERO: Dejando de lado que ‘The town’ podría encajar aquí perfectamente, premio para ‘Habitación 1408’, enésima adaptación de Stephen King, que aborda el más difícil todavía. Si ‘El resplandor’ es la cumbre de las casas encantadas, aquí es una única habitación y un único inquilino: John Cusack, que da un impresionante recital.

DIBUJOS ANIMADOS: El manga volvió a ser el rey, con la deliciosa ‘Porco Rosso’ de Miyazaki, con las impagables aventuras de un piloto de avión convertido en cerdo por un hechizo, a punto de estallar la Primera Guerra Mundial, y la prodigiosa ‘Paprika’ del fallecido Satoshi Kon, que sirvió como punto de partida para el ‘Origen’ de Nolan.

OTRAS FILIAS

LIBROS: ‘Estahistoria’. Baricco mantuvo el elevado nivel de sus anteriores trabajos con una novela llena de historias cruzadas, múltiples narradores y personajes únicos, que sobre todo es un homenaje a los primeros pilotos de carreras de automóvil. Y un par de novelas cortas: la desoladora ‘La desaparición’, con uno de esos finales que no se olvidan, y ‘El dador’, fábula futurista sobre una sociedad perfecta, pero sin alma.

COMICS: Brian MichaelBendis recuperó toda la épica Marvel con la miniserie ‘Asedio’, que le sirvió para cerrar un brillante ‘Reinado Oscuro’ en el que el antiguo Duende Verde, Norman Osborn mostró todo su potencial como personaje, y una etapa de varios años en la que ha vuelto a convertir a Los Vengadores en las grandes estrellas de Marvel. En DC Grant Morrison recuperó a Bruce Wayne de entre los muertos al tiempo que Dick Grayson, el primer Robin, le sucedía como Batman, y en ‘Cry for justice’ James Robinson enfrentaba a una curiosa alineación de la Justice League con un enemigo imbatible, Prometeo (creado, mira tú por donde, por Morrison). Pero lo mejor fue mi descubrimiento de ‘The walking dead’, con el primer año del cómic de Robert Kirkman, en el que se han basado las dos primeras temporadas de la serie (ya hablaremos del final de la segunda). Magnífico, sobre todo los seis primeros números con el dibujo de Tony Moore. Charles Adlard cumple, pero no es lo mismo.

SERIES TV: En un año en el que las segundas temporadas de ‘Fringe’ y ‘Doctor Who’ decepcionaron un pelín, y 'Urgencias' y '24' se despidieron sin hacer demasiado ruido tras 15 y 8 años, respectivamente, triunfaron las primeras entregas de ‘The killing’, con el realista día a día de la investigación de un asesinato que nos recuerda (pero poco) al de Laura Palmer, y ‘The walking dead’, soberbia adaptación del no menos soberbio cómic. En España sobresalieron (aunque no les acompañase la audiencia) la comedia ‘Buenagente’, divertida de verdad, y el solvente policíaco ‘Homicidios’, también con una única trama que dura toda la temporada, y que además estuvo bien resuelta (veremos en ‘The killing’…). Y no me olvido de la serie de animación ‘Mushi-shi’, magistral viaje al Japón más mágico y bello.

DISCOS: En el panorama patrio, dos clásicos, Serrat y su canto a ‘Mo’, y Kiko Veneno y su inspirado ‘Dice la gente’. Y fuera de nuestras fronteras, el canto del cisne de REM antes de bajar el telón, ‘Collapse into now’, y la consagración de Arcade Fire, el portentoso ‘The suburbs’.


Y de regalo, os dejo con el primer avance de 'Futbolín', lo nuevo de Campanella, que abrió este blog con el post dedicado a la magistral 'El secreto de sus ojos'. Pero os aviso, os va a sorprender...



jueves, 30 de diciembre de 2010

And the winner is...

Toca despedir el año, y lo hacemos con uno de esos habituales balances con lo mejor del año. Vaya por delante que 2010 ha sido bastante mediocre desde el punto de vista cinematográfico, y eso se nota bastante en la siguiente relación. A ver qué os parece.

CINE

Empezamos con lo mejor de los estrenos que he visto este año en pantalla grande.

CINE ESPAÑOL: “Pájaros de papel”. El debut en la dirección de Emilio Aragón se saldó con un notable alto que veremos si tiene premio en los próximos Goya. Con el punto justo de comedia y dramón, con un reparto de lujo y una intervención de ‘Miliki’ que queda en la retina. Ojo, no le anduvo a la zaga ‘Lope’, buena mezcla de aventuras y literatura a lo ‘Shakespeare in love’, la otra película española que vi en los cines. Y no hubo más…

CINE USA: “Origen”. No decepcionó Nolan (bueno… un poquitín…), que facturó otra de sus perfectas combinaciones de blockbuster y cine serio. Para ver una y otra vez, en un año en el que tres de los grandes, Eastwood (“Invictus”), Scorsese (“Shutter Island”) y Polanski (“El escritor”), no estuvieron a la altura de laureles pasados, aunque mantienen un buen nivel.

OTRAS CINEMATOGRAFÍAS: “Acantilado Rojo”. Y mira que la versión que se estrenó aquí sólo tiene la mitad del metraje original, pero a pesar de ello, épica como Dios manda en la película de batallas del año. Hacía tiempo que John Woo no estaba tan inspirado.

CINE PALOMITERO (de palomitas, vaya): “Iron Man 2”. La verdad es que “Tron” se quedó cerca, pero la segunda entrega de las aventuras de Tony Stark fue mucho más redonda pese a no presentar apenas novedades y tener a un Mickey Rourke que… Mientras sigan Robert Downey Jr. y la Paltrow, pueden contar conmigo.

DIBUJOS ANIMADOS: “Toy Story 3”. Pixar volvió a regalarnos otra joya de la animación, cerrando una trilogía dorada. La verdad, después de esta última entrega, que facturen las que quieran… Woody, Buzz y todos sus amigos nunca parecieron tan reales, tan humanos… y no hablo de la calidad de la animación. Incluso por encima de ‘Origen’, la película del año.

3D: “Avatar”. Pues sí, cayó en el reestreno y está a años luz de todo lo que ha venido después. Conclusión: mucho ruido y pocas nueces. Por ahora, el 3D sólo sirve para sacar los cuartos (yo al menos ya tengo mis gafas para ahorrar un par de euritos en cada sesión…).

EN CASA

Y ahora los estrenos en la tv, gracias a las teles patrias o al dvd. No cuentan revisiones, of course.

CINE ESPAÑOL: "Luna de Avellaneda". Cayó poco después de ver en los cines "El secreto de sus ojos". Otro recital de Darín de la mano de Campanella. Y van...

CINE USA: "Milk". Sean Penn se gana a pulso su segundo Oscar en la, posiblemente, mejor película de Gus Van Sant, que gana cuando se pone clásico. Ex aequo con el montaje del director de "El reino de los cielos", ahora sí, el mejor film de Ridley Scott en décadas. Lástima que no nos lo dejasen ver en pantalla grande...

OTRAS CINEMATOGRAFÍAS: "Tropa de elite". La guerra entre la policía/ejército brasileñoy los narcos. Brutal, y más actual que nunca a tenor de lo que está pasando tras la adjudicación de los Juegos Olímpicos. Ya hay segunda parte.

CINE PALOMITERO: Tenemos de todo. "Pelham 1, 2, 3", pero la original, no el remake. Eso sí era cine de acción, con un Walter Matthau antológico. También "Moon", más actual y más intelectual, la pequeña joya independiente del año. En comedia, "Si la cosa funciona", aunque Woody Allen sigue lejos de su mejor nivel, pero Larry David está inmenso. En terror, otro clásico, "La leyenda de la mansión del diablo", cuando el género no daba saldos y con otra interpretación antológica, la de Roddy McDowall. Y en artes marciales, "El mito", con una mezcla de épica histórica y ciencia ficción que se convierte en lo mejor que ha hecho otro mito, Jackie Chan.

DIBUJOS ANIMADOS: Aquí gana el manga. "The sky crawlers", como las películas de Pixar, mucho más que animación. Una trama que ya quisieran muchos filmes de Hollywood y unas batallas aéreas colosales.

OTRAS FILIAS

LIBROS: Un clásico, "Artículos de costumbres" de Larra. Perfecta radiografía de la España de su época... que no ha cambiado tanto, y altas dosis de humor. Repito, imprescindible. Y algo más moderno, "La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey", de Mary Ann Shaffer, una deliciosa tragicomedia sobre la vuelta a la normalidad tras la II Guerra Mundial de la mano de las cartas que se intercambian una escritora y los miembros de una original sociedad literaria. Inolvidable.

CÓMICS: "All Star Superman". Grant Morrison dio lo mejor de sí mismo con uno de los mejores cómics de Superman de todos los tiempos, en el mismo año en el que metió al Universo DC en una 'Crisis final' y se cargó a Batman. Sin olvidar los lápices de Frank Quitely, que dibujó las aventuras de Superman como nunca.

SERIES TV: "24:7". Jack Bauer, ahora 'de paseo' por Washington, le ganó por los puntos a la sexta entrega de "Anatomía de Grey", que se salió capítulo a capítulo. Pero la gran revelación fue "Miénteme", con dos primeras temporadas de superación continua (pronto caerá el post de la segunda).

DISCOS: "Life in the treehouse", el trabajo más inspirado de Marlango, aquí, y "The fall", el disco que me descubrió a Norah Jones, en cuanto a música internacional.

Y me despido con la música de un mito, Bobby Farrell, el líder de Boney M, que fallecía este jueves a los 61 años en plena gira musical. ¿Quien no ha bailado con sus canciones? Feliz nuevo año... y que nos traiga buen cine a todos.



PD: Rasputín fue asesinado en la noche del 29 al 30 de diciembre de 1916... La vida tiene estas cosas.