domingo, 9 de octubre de 2011

Combate verbal

Si sois fans de Steve Buscemi, ahora más de moda que nunca por la serie ‘Boardwalk empire’, os encantará. Y si no… también. En ‘Interview’ (2007) (título más exacto respecto a su contenido, imposible) tenemos a Buscemi delante y detrás de las cámaras, como director y como uno de los dos únicos actores. Porque este es otro buen ejemplo de teatro rodado, de ese tipo de obras, como la mítica ‘La huella’ de Mankiewicz, que plantean un duelo actoral sin concesiones.

Aquí la inesperada ‘rival’ de Buscemi es Sienna Miller, encarnando a una actriz famosa pero de nulo prestigio actoral, habitual en películas de terror de usar y tirar, a la que tiene que interpretar el personaje encarnado por Buscemi, un periodista especializado en política, más pendiente de la última tormenta parlamentaria en Washington que de entrevistar a una celebrity.

Entre ambos habrá más que palabras, o mejor dicho, palabras y más palabras, en un juego del gato y el ratón que se prolongará durante apenas hora y 20 minutos, pero que da para mucho, y donde ambos intercambiarán sin cesar sus papeles en una continua montaña rusa de sentimientos. Las relevaciones y sorpresas, garantizadas hasta el último segundo.

Ya para los más cinéfilos, esta ‘Interview’ es el remake USA de la película (2003) de Theo van Gogh, (sí, bisnieto del pintor), director y artista polifacético antes de que un fanático radical islamista lo asesinara en plena calle en 2004. ‘Interview’ forma parte de una trilogía de cintas que giran en torno a un diálogo entre dos personas, y que fueron adaptadas en Hollywood como homenaje al cineasta tras su fallecimiento. Para ir abriendo boca, las otras dos son 'Cieta a ciegas' (2008), dirigida e interpretada por Stanley Tucci junto a Patricia Clarkson, y 'Somewhere tonight' (2011), de la que se hizo cargo John Turturro junto a su mujer, Katherine Borowitz.


viernes, 7 de octubre de 2011

El estreno: Crucemos los dedos...

Lo de esta semana es un auténtico acto de fe, y de nostalgia. Si a estas alturas tenemos que explicar quien es el Capitán Trueno, la creación cumbre de Víctor Mora (no olvidemos al Corsario de Hierro o al Jabato), mal vamos.

Si esto fuera Hollywood, hace siglos que las aventuras de este héroe hubieran sido llevadas a la pantalla, lo que no quiere decir que hubiera sido una buena película... a las adaptaciones de cómics USA nos remitimos, donde ha habido de todo.

Y la del Capitán Trueno tiene sus particularidades, porque no estamos hablando de superhéroes sino de aventuras medievales. Quizás eso facilitaba las cosas, pero hablamos de un auténtico símbolo y aquí, lo difícil, es capturar su esencia y el tono: gran aventura con un toque de humor... Porque, claro, el problema, básicamente, son Crispín y Goliat, que pueden funcionar bien en un cómic, pero ¿cómo lo llevamos a la gran pantalla?

Al margen de que el título no ayuda precisamente (con el santo Grial parece que invoquemos a Indiana Jones), este proyecto, con raíces valencianas, ha pintado muy mal desde el principio: la temprana deserción de Juanma Bajo Ulloa, los recortes de presupuesto cuando ya parecía que la cosa iba en serio, y más deserciones de última hora, como la de Elsa Pataky, la elección original para Sigrid... a quien ha acabado encarnando la que iba para 'mala' de la función, Natasha Yarovenko.

Lo de que Sergio Peris Mencheta sea finalmente el encargado de dar vida al Capitán Trueno, pues... tampoco acaba (empezando por la edad), y lo visto en los tráilers echa más para atrás que otra cosa. Pero... lo único que me da esperanzas es el director, Antonio Hernández, autor de 'En la ciudad sin límites' y, sobre todo, aquella maravilla de road movie titulada 'Lisboa'. Claro que en los últimos tiempos se ha dedicado a teleseries históricas como 'Los Borgia' (y no nos olvidamos de 'El gran marciano'). En fin...

La cosa no pinta demasiado bien, pero tratándose de la adaptación de 'El Capitán Trueno', pues es el estreno de la semana, por supuesto. Eso sí, tenemos otra apuesta, posiblemente más segura, y también es española, mira tú por donde: 'Intruders', lo último de Juan Carlos Fresnadillo, que ha reclutado a Clive Owen, Pilar López de Ayala y Daniel Brühl, en la primera cinta de casas encantadas que nos espera en poco tiempo. La siguiente, bajo la dirección de Jim Sheridan, tratará de asustar a Daniel Craig y a Rachel Weisz (y sí, ahí es donde se emparejaron).

miércoles, 5 de octubre de 2011

Peter Gabriel nos duerme con sus versiones


A menudo una fina línea separa lo sublime de lo instrascendente. Y por desgracia para Peter Gabriel, que desde luego ha conocido tiempos mejores, su último trabajo abunda más en lo segundo que en lo primero. La apuesta de ‘Scratch muy back’ es de esas que sugieren un agotamiento de ideas: vamos a versionear mis temas preferidos. Claro que Gabriel, como tantos otros mitos, puede permitírselo, para eso está su fabulosa trayectoria en Genesis y en solitario.

La otra apuesta, contar con una orquesta para que las nuevas versiones sean sinfónicas, y además conferirles un nuevo estilo uniforme a todas ellas. Y no parece que el disco empiece con mal pie. Todo lo contrario. La primera pieza elegida es el ‘Heroes’ de Bowie, y aunque confieso que no conozco el original, imagino que debe ser fantástico a tenor de la conmovedora versión que se saca Gabriel, sin duda lo mejor de ‘Scratch my back’.

No es el único acierto. También logra darle un aire muy particular a otro soberbio tema mucho más moderno, el ‘My body is a cage’ de Arcade Fire, aquí aún más sombrío e intimista, realmente desolador, en una versión que sirvió para darle un magnífico fondo sonoro a la mejor/peor secuencia de la séptima temporada de ‘House’ (spoiler: cuando un aparente intento de suicidio se torna en… balconing).

Y en medio del tono monocorde y suave del disco, sobresalen ‘Mirrorball’ y sobre todo ‘Listening in the wind’ de Talking Heads, con Gabriel más intenso y llegando de verdad al oyente.


El resto, empezando por ‘The boy in the bubble’ o ‘The book of love’, son temas calcados en los que Gabriel y su orquestación logran aburrir a las ovejas, canciones que no acaban de despegar y que se pierden en una monotonía que las desproviste de carácter. Si acaso podemos salvar ‘The power of the heart’, en la que el cantante parece esforzarse más por conmover.

Lo más curioso, que en algunas canciones Gabriel recuerda mucho al peor Phil Collins, el de las baladas perfectas pero carentes de emoción, el que muestra su faceta más conformista y de ‘piloto automático’, tan criticado precisamente por Gabriel, que reivindicaba mayor audacia y riesgo musical. Algo que apenas encontramos en este trabajo.

Eso sí, al menos se agradece que haya elegido ‘Philadelphia’ de Neil Young, y no la canción de la banda sonora de la película del mismo título que le valió el Oscar a Bruce Springsteen, infinitamente inferior a la de Young. Canción que, por cierto, Gabriel versionea aceptablemente, sin cambiar apenas nada del original. Y es que si una canción es perfecta, mejor no tocarla.

PD: Creo que la idea de Gabriel era que 'Scratch my back' sirviera para una gira de conciertos con orquesta. A diferencia de la última gira de Arcade Fire, igual sería buena idea acudir con un almohadón. O tal vez en directo cambia la cosa...


domingo, 2 de octubre de 2011

Russian Red destapa su lado ye-ye


Lourdes Hernández supera el reto del segundo disco, ese que suele marcar la consolidación o el olvido, fiel a la propuesta musical de su primer trabajo, 'I love your glasses', pero escapando de la alargada sombra de Marlango y casi dejando atrás ese falsete demasiado omnipresente en su debut. Quién iba a decir que el referente sonoro de 'Fuerteventura' sería Conchita Velasco...

...y es que, sobre todo en el arranque del disco, Russian Red se desmarca de los temas íntimos y melancólicos a los que nos tenía acostumbrados y se muestra más juguetona y resplandeciente, facturando temas pop de gran frescura, que no hubieran desentonado en absoluto en aquellas películas de los 60 que tanto han repuesto en 'Cine de barrio'. Es el caso, principalmente, de 'The sun, the trees' (esos coros...) y 'Fuerteventura', pero también de 'I hate you but I love you'.

Tras ese arranque de desbordante optimismo vuelve la Russian Red más delicada con sus baladas a prueba de bomba, aunque la paleta sonora continúa devolviéndonos varias décadas atrás, en este caso a los 70. Así ocurre en ese magnífico medio tiempo con el que se abre el disco, 'Everyday everynight', y luego en temas como 'Braver soldier', 'The memory is cruel', 'Nick Drake' o 'A hat'. En el primero y el último de ellos, especialmente, recuerda a Karen Carpenter y aquellas baladas impecables que facturó con su hermano.

Pero el tercer y último referente es más curioso y más cercano, la Julee Cruise que nos hechizó con la banda sonora de 'Twin Peaks', y de la que hallamos un poderoso eco en 'My love es gone' y 'Tarantino', sin duda el gran tema del disco (y eso que no es precisamente mi director de cine favorito, más bien el mayor caso de talento desperdiciado del Hollywood actual...).



'Fuerteventura' muestra, pues, más y variadas caras de Lourdes Hernández, en un trabajo más versátil y maduro que su debut, más redondo, aunque posiblemente menos conmovedor. Respecto a lo que puede deparar el futuro, tal vez haya una pista en el cierre del álbum, 'Mi canción 7', uno de los más impactantes, donde la voz de Russian Red, con una dureza poco habitual, navega sobre una potente percusión, a la que luego se añaden la guitarra eléctrica y el teclado para conformar un sobrecogedor fondo sonoro que se apodera del oyente.

PD: Si en 'I love your glasses' Russian Red incluyó una versión del 'Girls just wanna have fun' de Cindy Lauper, aquí hubiera quedado perfecta la 'Chica ye-ye'.

sábado, 1 de octubre de 2011

El estreno: El mejor papel de Stephen Dorff

Posiblemente esta semana sea preferible cualquier estreno a lo que hayan perpetrado el creador de la saga 'Resident evil' y su mujer, Milla Jovovich, con la obra inmortal de Dumas, 'Los 3 mosqueteros'. Por fortuna, hay una película que cuenta con los suficientes atractivos para merecer ser destacada en cualquier circunstancia, 'Somewhere'.

Se trata del regreso de Sofia Coppola, que cambia de tercio tras su 'María Antonieta' y vuelve a centrar su nueva obra en dos personajes como ya ocurriera en 'Lost in translation'. Aquí, con un argumento que recuerda al de la mítica 'Luna de papel' de Ryan O'Neal y su hija Tatum, tenemos a un actor que no es precisamente un modelo de virtudes, quien tiene que hacerse cargo de una hija de once años a la que no ha visto en su vida.

Interpretando al actor tenemos a Stephen Dorff, al parecer con el papel de su vida, que le ha valido numerosos elogios, sobre todo en el festival de Venecia, donde además la cinta se llevó nada menos que el León de Oro a la Mejor Película. Y por si eso no fuera suficiente, a la hija le da vida la joven Elle Fanning, que después de deslumbrarnos en 'Super 8' tiene la oportunidad de demostrar que es uno de los mejores nuevos valores de Hollywood.