miércoles, 23 de mayo de 2012

'Vengadores', la espera valió la pena o ¡qué grande es Joss Whedon!



Peliculón, peliculón. Así de claro. Joss Whedon ha rodado la mejor película de superhéroes que se ha hecho hasta ahora. Y dejemos también claro que Batman NO es un superhéroe (no tiene poderes). Whedon tiene claro que los Vengadores NO tienen nada que ver con Batman y da al público lo que tiene que dar: puro espectáculo 100%, la culminación de esa nueva era del cine de acción que se inició cuando los personajes con leotardos empezaron a dar el salto del cómic a la gran pantalla.

No tengo ninguna duda de que la tercera entrega del Batman de Nolan será aún mejor, porque añadirá drama y reflexión a lo visto en ‘Los Vengadores’, pero este film es lo que tiene ser: acción superheroica en estado puro. Porque no todos los cómics son iguales, y por eso es bueno que haya un Batman y unos Vengadores.

En primer lugar una aclaración. ‘Los Vengadores’ viene precedida de dos películas de Iron Man, otras dos de Hulk, una de Thor y otra del Capitán América. En mi caso he visto solo las cuatro primeras y puedo afirmar que, sí, la cinta que nos ocupa se disfruta más si has visto las anteriores, pero tampoco se echa en falta no haberlas visto.

Desde la primera escena hasta la última, ‘Los Vengadores’ es cine de palomitas de primer nivel, sin dar un respiro al espectador. Nunca se me habían pasado tan rápido dos horas y cuarto. Y desde luego cada centavo del mastodóntico presupuesto se ve en la pantalla.

Es, con mayúsculas, la película que siempre habían esperado los fans de estos personajes (inciso: siempre me parecieron los menos interesantes de Marvel, hasta la etapa actual, comandada por el guionista Brian Michael Bendis). Podría haber sido un absoluto desastre, y en cambio está a la altura de las mejores expectativas. Todo el mérito es de un hombre: Joss Whedon, que para mí siempre será el creador de la serie ‘Buffy, cazavampiros’, y con eso está todo dicho.

Whedon no solo demuestra que sabe dirigir cine de acción, algo que no es tan sencillo como parece, sino que además firma el guión… en solitario. Lo habitual en este tipo de películas es que el libreto venga escrito y reescrito por cuatro o cinco guionistas, con resultados lamentables. Aquí toda la responsabilidad recae en Whedon, que ha sabido dar el tono justo a cada personaje, preservando la esencia de todos ellos y haciéndolos interactuar de manera maestra, sin que ninguno tenga más protagonismo que otros.

El gran mérito de la película es que brilla tanto en las (abundantes) escenas dialogadas, donde chocan sin cesar los protagonistas, como en las (impresionantes es poco) secuencias de acción. Y encima Whedon aporta su toque de humor característico, que aparece siempre en el momento justo… aunque el mejor chiste corre a cargo de Stan Lee, creador de todos los personajes, y al que estas películas le están proporcionando una vejez dorada.

Whedon logra que los Vengadores (unos más que otros, vale) parezcan reales, y cumple el sueño de ver en imagen real zurras como las que se meten Iron Man y Thor, o Thor y Hulk, que encantarán a los más fans de estos superhéroes.

La película tiene tres partes bien diferenciadas. Empieza con el prólogo en el que se establece la amenaza y se va formando el grupo. Luego viene toda la parte del helitransporte de Shield (repito, ¡en imagen real!), primero con diálogos y más diálogos, y luego con acción y más acción (aunque acaba recordando demasiado al puente de mando de ‘Star trek’). Y por último, el desmelene, cuando la película mete toda la carne en el asador y al espectador se le cae la mandíbula y no hay  manera de recomponerla. Porque es lo que esperabas y mucho más.

Y ahora, vamos con el análisis personaje a personaje, sin desvelar demasiado:

Iron Man. Porque él lo vale. Robert Downey Jr. es, faltaría más, el amo de la función, por algo las dos películas de este personaje son las que mejor han funcionado. Él dispara las mejores frases y Whedon le hace interactuar magistralmente con Banner, alguien que comparte su talento científico, y el Capitán América, con el que choca por sus caracteres tan diferentes.

Capitán América. Chris Evans parece creer que es el Capitán América. Siempre he pensado que era el personaje más simple de Marvel, pero hay guionistas que lo han trabajado magníficamente. Aquí brilla en momentos puntuales, sobre todo en plena acción, cuando hace lo que mejor sabe hacer: asumir el mando, ser el soldado definitivo y guiar a los demás para proteger a los inocentes.

Hulk. Mark Ruffalo es el tercer actor que encarna a la Masa en la gran pantalla, después de Eric Bana y Edward Norton. Con mucho menos papel que ellos, encarna la esencia del personaje, y encima, tenemos al mejor Hulk digital, el primero que conserva los rasgos de Ruffalo. Hulk hace lo que mejor sabe: aplastar (y si no, que se lo digan a Loki).

Thor. El más flojo de todos. A Chris Hemsworth se le ve demasiado envarado y, más allá de la relación con su hermano Loki, Whedon tampoco parece saber demasiado qué hacer con él, aunque sus peleas son memorables... o ese momento en el que Hulk intenta levantar su martillo… y no puede.

La Viuda Negra. Buffy se pone un uniforme de cuero negro ajustado y… Scarlett Johansson se lía a dar patadas como la cazavampiros en sus mejores momentos (memorable su primera aparición), pero también es el personaje más humano de la película, con un lado vulnerable que no se adivina al principio, y con lo que representa ser la única chica entre tanto machote. Y además protagoniza una de las mejores escenas del film, en la que Natacha Romanov hace de Clarice Starling y Loki de Hannibal Lecter… (Sí, y queda un poco ridícula con sus pistolitas cuando la cosa se pone fea... pero esperad a ver cómo salva el día).

Ojo de Halcón. Otro que no sale demasiado y al que se aprovecha poco. Lanza flechas y poco más (se salva por su relación con la Viuda Negra), pero qué grande es Jeremy Renner y cómo les saca partido a este tipo de personajes.

Secundarios. Samuel L.Jackson da la talla como Nick Furia (aunque le falta el puro…) y en Shield también destacan una María Hill que pide a gritos más papel y Coulson, que acaba siendo clave para la resolución del conflicto. También tenemos a GwynethPaltrow como Pepper Potts, muy poco, pero luciendo una vez más su fantástica química don Downey Jr. (qué ganas tengo de ver 'Iron Man 3'). En cambio, se echa de menos a Natalie Portman, la novia de Thor, y tenemos que conformarnos con Stellan Skarsgaard (no es lo mismo, no).

Villanos. Al igual que ocurría en ‘M:I:3’, tenemos a un villano que acapara la atención y otro en las sombras. El primero es Loki, con un convincente Tom Hiddleston, que combina una imagen inquietante con la del alfeñique que sabemos que no tiene ninguna opción. Y el segundo… esperad a después de los títulos de crédito. Aviso, es una bomba… aunque solo si leéis cómics. Vaya por delante que es uno de mis personajes favoritos de todo el universo Marvel y que puede dar mucho, pero que mucho juego en buenas manos. Whedon ha demostrado que lo son, y si sigue al mando de la franquicia vengadora… esto no ha sido más que un aperitivo.

¡Vengadores… reuníos! (aunque creo que esta frase no aparece en toda la película…)

El detalle 1: Si os fijáis en el cartel de arriba, solo hay un personaje que aparece dos veces (vale, Hulk también, pero a Banner casi no se le ve). Y no, no esperéis ver a Ojo de Halcón con la máscara, ni que le llamen así, solo Clint Barton.
El detalle 2: ¿A qué viene llamarle 'teseracto' a lo que toda la vida ha sido un cubo cósmico? En fin...



No hay comentarios:

Publicar un comentario